12 marzo, 2020

¿Cómo afronto el nuevo brote de esclerosis múltiple que estoy padeciendo?

Llevo unos meses desconectado de las redes sociales. Y es que el pasado 24 de enero sufrí un nuevo brote de la enfermedad. Un brote duro, como el que sufrí hace 5 años y que me provocó tetraplejia. En este caso me ha afectado a la movilidad de la parte izquierda de mi cuerpo. He perdido mucha fuerza y siento un hormigueo constante durante las 24 horas de día.Para mitigar el dolor, el equipo médico me ha prescrito una dosis alta de corticoides que, aunque no ha dado los resultados esperados, hay un leve mejoría y, poco a poco, saldré de esta situación. Pese a que la solución no va tan rápida como esperamos, nunca pierdo la esperanza y ahora misma el descanso y tomarme la situación con filosofía es la mejor opción.

Por tanto, escribo estas líneas para lanzaros un mensaje tranquilizador: no pasa nada. Lo importante es no perder la ilusión y, en mí, está intacta. Mi ilusión por cumplir con el reto al Himalaya en 2022 sigue más en pie que nunca. Es cierto que el brote me ha afectado a la vista y la fatiga hace mella en mi cuerpo, pero es parte de la esclerosis múltiple y es un ciclo que pasará.

Seguro que muchos os estáis preguntando si este brote tiene que ver con la cantidad de deporte que estaba practicando y los esfuerzos realizados. La respuesta es no. No está claro que haya un causa-efecto directa. Lo que sí que tengo claro es que en todo este tiempo en el que he hecho deporte y he mantenido buena alimentación he mitigado la enfermedad y reducido el número de pastillas a solamente una.

Es cierto que todavía estoy en proceso de recuperación y la inflamación ha bajado pero tengo que seguir cumpliendo las indicaciones médicas para lograr la mejora y, por ello, tengo claras dos cosas. La primera de ellas es que no se acaba el mundo y que comienzo una nueva etapa en la vida y con la enfermedad.

Nueva planificación en mis entrenamientos

Como consecuencia directa del brote, lo primero que debo hacer es lograr reconectar el cerebro con el cuerpo y hacer una nueva planificación porque lo que sí que tengo claro es que mi sueño no se pierde y conquistar el Himalaya sigue siendo mi reto.

Para ello comenzaré con un nuevo plan de entrenamiento en el que la natación será lo primero que comience a practicar. Seguidamente, me montaré en la bici y comenzaré a pedalear. También retomaré las rutinas en el gimnasio y, por último, volveré a correr. Lo esencial es recuperar el equilibrio, la concentración y la fuerza para poder volver estar al 100%. 

Puede decirse que esta planificación deportiva será similar a la que tuve cuando me quedé   y conseguí volver a sentir mi cuerpo. Lo más importante es no perder la ilusión y continuar este camino de aprendizaje. Este brote es una piedrecita en el camino pero yo sigo luchando por cumplir mi reto al Himalaya. La cabeza siempre alta porque los que padecemos esclerosis múltiple somos enfermos, pero… ¡No pasa nada más!

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