17 julio, 2019

Las claves de la motivación en el entrenamiento diario de Amador

¿Cuántas veces hemos oído decir que, sin motivación, no se alcanzan los resultados y no se cumplen los objetivos? Seguro que infinitas veces. La motivación deportiva es una de las áreas psicológicas y emocionales que más repercusión tiene a la hora de alcanzar los objetivos que se ha planteado un deportista, tanto a corto como a largo plazo. Y es que no solo debemos centrarnos en ser constantes en el entrenamiento, comer mucho, descansar lo suficiente o variar nuestros ejercicios porque muchas veces todo esto lo hacemos de forma automática para cumplir con el guion sin ser conscientes de que se necesita una implicación emocional más allá de los deberes.

Por tanto, podemos asegurar que sin motivación para hacer deporte cumplir con el reto de conquistar el Himalaya y completar Everest Trail Race (ETR) sería misión imposible. Si Amador entrena a medio gas o entrena sin esa emoción implícita, el camino hacia sus resultados deportivos se tambalea.

¿Qué significa tener motivación deportiva?

Cuando practicamos un deporte lo hacemos por un motivo. Hay quien hace deporte para adelgazar; otros los practican por obligación; están los que buscan mejorar sus ritmos y marcas personales, levantar más peso, etc… Amador lo hace desde el convencimiento de que su reto puede aportar datos científicos que le ayuden a entender mucho mejor su la esclerosis múltiple y ayudar a otras personas a convivir con la máxima calidad de vida. La verdadera motivación de Amador es regalar esperanza a quien la padece esta enfermedad y dar un mensaje claro que las limitaciones existen, pero con actitud, voluntad y determinación se superan con creces.

Para que la motivación tenga un largo recorrido hasta el objetivo tiene que existir una meta establecida y eso ayuda a notar una mejora progresiva conforme se van acumulando entrenamientos. Si quisiéramos ofrecer una definición que relacione la motivación con el deporte podríamos decir que: La motivación es el motor que nos impulsa hacia nuestros propósitos de vida. Es la chispa que necesitamos para que nuestra voluntad y capacidad de esfuerzo sea óptima y prolongada manteniéndonos firmes hacia nuestros objetivos.

¿De qué depende la motivación deportiva?

Para estar motivado se tienen que dar una serie de premisas que van a propiciar su presencia. En primer lugar, nos tiene que gustar la actividad deportiva que estamos realizando. No es lo mismo hacer un deporte por obligación que si amamos ese deporte. Hay muchas personas que salen a correr y no les divierte esta actividad y, por lo tanto, no encuentra en ella un aliciente que les impulse a practicar ese deporte con suficiente motivación.

Otro factor a tener en cuenta tiene que ver con el objetivo planteado. En este punto hay que tener en cuenta que el objetivo debe ser realista y que el tiempo establecido para cumplirlo sea el adecuado. Amador cuenta con ambos criterios, ya que completar la ETR es posible y los 4 años en los que se ha planificado alcanzar el Himalaya propician una preparación correcta. Cabe mencionar que marcarse objetivos inalcanzables solo llevará a la desmotivación y la frustración, con las consiguientes ganas de abandonar.

Siempre deben establecerse objetivos realistas en todos los sentidos, tanto a largo plazo como a corto plazo. A Amador se le diseñado una planificación de entrenamiento con una serie de micro objetivos de forma que durante ese recorrido vaya atravesando metas intermedias  que sean más asequibles de forma inmediata con el fin de mantener su motivación lo más alta posible hasta llegar al gran objetivo: el Himalaya.

También es importante realizar una evaluación del progreso de Amador durante los entrenamientos. Conocer la progresión hasta el momento nos indica qué aspectos estamos mejorando y, por lo tanto, nos hará mantener la motivación; así como saber en qué estamos fallando, lo cual nos hará ponernos las pilas y aumentar la dedicación en los entrenamientos y, como resultado, aumentará nuestra motivación.

Tampoco hay que olvidarse del apoyo social porque va a tener muchísima importancia de cara a que Amador se mantenga motivado en cualquier momento. Entrenar con otros compañeros que tengan una actitud positiva y que buscan lo mismo que él le impulsará en todo este proceso y camino.

Tipos de motivación que utiliza Amador

Existen dos tipos diferentes de motivación y se combinan entre ellas para alcanzar los resultados deseados:

  • Motivación básica: es aquella que surge en la persona a la hora de decidirse por practicar una actividad deportiva en concreto. Por ejemplo, en el caso de Amador, debido al conocimiento de los beneficios y cambios que va a producir dicha actividad en su organismo y mejora de calidad de vida en relación a su enfermedad, la esclerosis múltiple. Es la consecuencia del nivel de compromiso que presenta Amador, con la actividad física que practica.
  • Motivación cotidiana: es aquella que aparece en el día a día durante la práctica de su deporte, y la satisfacción que le produce mientras lo practica, así como una vez finalizado el entrenamiento.

Como consecuencia directa de los tipos de motivación deportiva que empleamos en el reto de conquistar el Himalaya, podemos encontrarnos con 4 situaciones diferentes:

  • Motivación básica y cotidiana elevada: es la mejor situación de todas las que nos podemos encontrar.
  • Motivación básica elevada y cotidiana baja: son aquellos casos en que Amador siente atracción por sus actividades deportivas, pero no le gusta el entrenamiento que plantean esos deportes.
  • Motivación básica baja y cotidiana elevada: son aquellas situaciones en las que Amador entrenará aunque no le apetezca.
  • Motivación básica baja y cotidiana baja: estas son la situaciones actitudinales que debemos evitar como sea, ya que, llegados a ese punto, Amador podría abandonar y tirar la toalla.

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